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Empecé
con una limpieza a fondo de todo el instrumento, desmontado todo el
mecanismo, limpiando los fondos del mueble, las teclas, y los fieltros
de apoyo. Como se realizaría con un piano acústico normal recupere la esponjosidad de los fieltros de apoyo y la suavidad de los pivotes de las teclas para recuperar un tacto agradable. Le ajuste la altura de las teclas y la fuerza de los frenos para igualar el teclado y asegurar una sensación de pulsación equilibrada y uniforme. Luego acometí la reparación del resto del mecanismo recuperando los fieltros que faltaban, pegando las gomas de ataque sueltas y afilando las que presentaban excesivo desgaste. El mecanismo de los martillos es similar al de los pianos acústicos de cola, aunque tiene defectos de tacto en una interpretación pianisimo. Es eminentemente un teclado más percutivo. Después vino la restauración del arpa, de los soportes de la misma y de las conexiones eléctricas deterioradas. |
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El
funcionamiento de este teclado en esencia es muy parecido al de una
guitarra eléctrica, cada diapasón tiene
enfrentada una
pastilla bobinada sobre un núcleo magnético que
capta la
vibración para convertirla en señales
eléctricas.
Todas las pastillas están conectadas entre si alternando
conexiones en serie y en paralelo para sumar todas las
señales y
enviarlas a un potenciómetro de tono y otro de volumen. No
tiene
ningún otro componente eléctrico ni
electrónico,
por lo que la amplificación se hace externamente. A la
mayoría de músicos les gusta usar un amplificador
Ferder
twin reverb por el timbre que le aporta. La reparación de las pastillas estropeadas la realice recuperando el bobinado original, que se había abierto por culpa de la oxidación del hilo de cobre. En algunas de ellas se impuso el rebobinado a mano, pero no supuso mayor problema que la paciencia necesaria. Como la mayoría de los diapasones presentaban oxidaciones importantes, tuve que limpiarlos cuidadosamente con lija fina y algodón desoxidante. Al igual que en los pianos acústicos y las guitarras eléctricas, los óxidos en las cuerdas modifican el timbre restándole brillo al instrumento, por lo que se hace necesaria una limpieza para recuperar el sonido original. Luego vino el ajuste de los diapasones, los vibratos y las pastillas para igualar el volumen, el tono, el ataque y la caída, y recuperar la uniformidad en todo el teclado. Los diapasones tienen un contrapeso para ajustar la afinación, pero también tienen ajustes de posición vertical, de presión de amarre del vibrafono y de inclinación, con lo que es una tarea compleja el ajustar varios parámetros que se interrelacionan y darle a la vez uniformidad al sonido. Esto afecta a la distancia del diapasón con el martillo y al tacto del teclado, pero también afecta al timbre y al volumen relativo de cada tecla. Por último faltaba el ajuste de la distancia de cada pastilla, para ajustar todas las señales, y conseguir un sonido equilibrado y una interpretación uniforme, tanto en el ataque como en el timbre. Este teclado tiene unos matices propios que le hacen muy apreciado y es importante mantenerlos. Por último vino el afinado. Esta es una ardua tarea cuando no se trata de ponerlo a punto, sino de reafinarlo por completo como era el caso. Venia con la afinación muy estropeada fruto de muchas manos y mucho tiempo de dejadez. La afinación de un Rhodes tiene notables diferencias respecto a la afinación de un piano convencional. En un piano acústico normal la curva de afinación viene marcada por la longitud de las cuerdas, la forma del arpa, y los diferentes tipos de bordones y cuerdas que se utilizan en su construcción. Pero en un Rhodes las “cuerdas“ son mucho más cortas y esto se debe de tener en cuenta para conformar su propia curva de afinación. Como no disponía de los patrones originales, tuve que hacer las aproximaciones a oído, es decir, hacer la compensación entre la frecuencia de vibración y el timbre hasta encontrar una afinación agradable. Luego vino la reafinación de todo el instrumento ayudado de un afinador por ordenador que permite dibujar la curva de afinación y darle una temperación y una subida uniforme a las desviaciones necesarias. Por ultimo un ajuste a oído para templar y hacer mas agradable el sonido. Por la restauración y el afinado del instrumento, sin contar el mueble, cobré 340€. (demasiado barato) |
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